lunes, 22 de octubre de 2007

MACHISMO HOMOSEXUAL




(Rito de sangrado de la nariz)


¿ Se puede ser machista y tener una conducta homosexual al mismo tiempo ?.

En nuestra cultura occidental estos dos términos son antitéticos y prácticamente inconcebibles que se den al mismo tiempo. Hay que tener en cuenta que ambos colectivos: homosexuales y movimiento feminista han sido tradicionalmente aliados debido a que los dos han sido secularmente marginados. Esta alianza proviene de un objetivo común: el reconocimiento de los plenos derechos civiles en los dos colectivos. La lucha feminista se ha centrado históricamente en el reconocimiento de sus derechos políticos (posibilidad de votar, esto es, de elegir y ser elegida), emancipación de la tutela de los maridos (igualdad jurídica, a la hora de contratar) integración en la vida laboral en igualdad de condiciones que los hombres, integración en la vida cultural y educativa, deportiva etc..

El colectivo homosexual por su parte se ha visto tradicionalmente perseguido en todos los ámbitos especialmente en el laboral, el político y en el social. Hoy día ha habido un avance muy importante en el sentido de que se han reconocido algunas de sus reivindicaciones tradicionales como el derecho a contraer matrimonio o a la posibilidad de adoptar hijos. Y aunque el avance es muy importante aún se está lejos de la plena equiparación e igualdad entre hombres y mujeres.

En nuestra sociedad no se conocen casos de violencia contra las mujeres ejercida por homosexuales, y de existir estos serían anecdóticos.
Esta contradicción entre machismo y homosexualidad que nos parece tan evidente en nuestra cultura occidental, no es tan raro que conviva de una forma natural en otras culturas. Así por ejemplo en Melanesia existen tribus donde la práctica homosexual está institucionalizada y se ejerce una violencia brutal sobre las mujeres.
La tribu Sambia de Papúa Nueva Guinea está organizada de una forma dual : masculino como antagónico de femenino, fortaleza (masculino ) versus debilidad (femenino). Incluso hasta en las cosas más nimias existe esta dualidad (Así por ejemplo la tribu de los Dani tiene tan sólo dos términos para designar los colores: el blanco y el negro. Con el término blanco se designan a todos los colores claros y con el negro a todos los oscuros).

Los Sambia creen que toda la fortaleza y fuente de vida proviene del semen masculino y que éste no se produce de forma indefinida sino que se puede agotar. Al considerar que el semen es un bien muy escaso y fundamental, es apreciado como un tesoro y por tanto hay que potenciar su conservación. Los niños son iniciados a la edad de 7 años en un rito de paso consistente en ser inseminados por un adulto que lo instruirá en la práctica de la felación y la ingesta de semen. Los niños entre los Sambia viven con sus madres segregados completamente de los adultos. Las mujeres y los niños poseen un "tingu" (órgano sexual ) que en el caso de los niños se considera que está seco y flácido hasta que llegue a la pubertad y sea introducido en la práctica masculina de la ingesta de semen. El tingu femenino es el que produce la sangre menstrual que es la causante del embarazo., pero incluso la fortaleza de la sangre menstrual proviene del semen que su esposo ha depositado en ella. Se cree que la sangre menstrual aunque es muy poderosa, es potencialmente muy peligrosa. Hasta el punto de que puede ser causante de la muerte de un adolescente que no haya sido debidamente iniciado en la práctica de la ingesta de semen. De ahí que el hombre deba purificarse constantemente cada vez que tiene relaciones sexuales con su esposa. Durante el coito el hombre se pone unas ramas de menta en los orificios nasales para evitar el olor vaginal de la mujer. Después del coito debe purificarse tomando baños de barro y sangrándose el mismo la nariz.

Como he apuntado arriba, los niños son separados de sus madres a la edad de 7-12 años para llevarlos a vivir a la casa grande de los varones, donde convivirá con otros chicos de su edad, o bien son asignados a un adulto "inseminador" que lo instruirá en la práctica de la felación. Se le hará saber al chico que para que sea un guerrero fuerte, esto es, un auténtico hombre fuerte y valeroso, debe ingerir la mayor cantidad de semen posible.
Lo mismo ocurre con la tribu Etoro (también de Papúa Nueva Guinea). Los etoros consideran que el sexo es muy peligroso y por tanto se debe limitar tan sólo a la reproducción. De ahí que la práctica del coito con las mujeres sea tan sólo de unos cien días al año. Conciben el sexo como un trabajo u obligación de reproducción y no como algo placentero. El coito fuera de este período de cien días es muy mal visto e incluso es fuente de duras sanciones en caso de que se rompa este tabú. Lo mismo ocurre con la práctica de la masturbación masculina. Al considerar el semen como algo escaso y muy valioso destinado a procurar la reproducción, cualquier práctica sexual que no vaya dirigida a la misma ,como es el caso de la masturbación , se considera como un desperdicio o despilfarro de un bien que es muy valioso (el semen), de ahí que sea fuertemente sancionada su práctica.

Tanto en la tribu Etoro como en la Sambia, la mujer vive completamente segregada. Su valor es incluso menos apreciado que el de un cerdo (hay que tener en cuenta que en Melanesia adoran la crianza y el consumo de cerdos a los que se les consideran como auténticos miembros de la familia). El valor de la mujer es simplemente un valor de cambio. Se entrega la hermana del adolescente inseminado para que contraiga matrimonio con el adulto inseminador para foralecer la alianza entre los varones. El rol de la mujer se limita al cuidado y crianza de los niños en sus primeros años de vida, así como a las tareas domésticas y a la absoluta obediencia hacia el marido., de forma que puede ser violentamente castigada si no cumple debidamente las instrucciones de sus maridos y/o hermanos.

Hay que señalar no obstante que lo que en Occidente clasificamos como práctica homosexual (relaciones sexuales entre personas del mismo sexo), no constituye una categoría para los Etoro y los Sambia. En nuestra cultura tendemos a categorizar la sexualidad en: homosexualidad, heterosexualidad y bisexualidad. Esta clasificación o categorización no existe en muchos pueblos. Entre los Etoro y los Sambia la única sexualidad existente y concebible es la de la práctica habitual de la sexualidad entre hombres para acumular semen con el que poder inseminar y alimentar la sangre de su esposa que es la que va a permitir la reproducción. En otros pueblos como los Huaorani (que viven en la selva ecuatoriana ) simplemente el sexo no es significativo en su cultura. No tiene ningún valor o importancia el órgano sexual masculino o femenino.



miércoles, 17 de octubre de 2007

PORCOFOBIA

Siguiendo con mi interés por los tabúes, uno de los que más suscitan mi atención es el de la aversión que judíos y musulmanes sienten por el cerdo. Siendo irónico tnego que decir que por lo menos hay una cosa que ambos pueblos tienen en común : Los dos odian los cerdos. La pregunta que hay que hacerse es ¿ cual es la base o la razón para que este odio o aversión común al cerdo esté presente en judíos y musulmanes, mientras que otros pueblos como el melanesio o incluso el chino padezcan de todo lo contrario, es decir, de porcoidolatría o adoración por el consumo de carne de cerdo ?.


La primera respuesta proviene de los libros sagrados, tanto en el levítico como en el génesis se habla del cerdo como un animal impuro que contamina al que lo consume o tiene contacto con él.

Los judíos y musulmanes dicen que el cerdo es un animal inmundo porque se revuelca y se regocija en su excrementos. Este argumento se desmonta fácilmente en el sentido de que el cerdo no es un animal menos sucio que las vacas en sus estercoleros, y sin embargo la carne de vaca es tolerada e incluso deseada.

El sabio judío cordobés Maimónides que además de médico y filósofo era rabino da una explicación naturalista a este tabú. Según Maimónides Jehová prohibió el consumo de carne de cerdo por razones de salud pública. Esto es, para proteger al pueblo elegido del contagio de enfermedades.

Pero esta explicación tampoco es convincente. Es cierto que el cerdo transmite muchas enfermedades parasitarias, la principal de ellas es la triquinosis. Pero por un lado la triquinosis sólo fue descubierta en el siglo XIX y era desconocida en la época de Maimónides y en segundo lugar, aún aceptando que el cerdo transmite enfermedades, hay otros animales cuyo consumo de carne está permitido como la cabra y oveja (rumiantes) que transmiten enfermedades incluso más graves que las trasmitidas por el cerdo, como son por ejemplo el carbunco o ántrax y la brucellosis. En conclusión la razón de la salud no nos sirve para explicar este tabú.

Como he apuntado arriba, la triquinosis se descubrió en el siglo XIX por lo que los judíos más progresistas trataron de asumir la hipótesis de Maimonides en el sentido de decir que lo que estaba prohibido era el consumo de carne de cerdo sin cocer, puesto que Jehová sólo quería proteger de enfermedades a su querido pueblo., y que por tanto el cerdo per sé no era inmundo. Los judíos más fundamentalistas arremetieron con fuerza diciendo que si Jehová hubiera permitido el consumo de carne de cerdo cocida, lo habría declarado explícitamente. Lo que significa que Jehová estaba apuntando a otra razón distinta a la de la salud pública a la hora de prohibir el consumo de cerdo. ¿Pero cual es esa razón que permanece oculta ?. La explicación de este tabú es perfectamente "racional" y tiene un carácter material , esto es, práctico. Como trataré de razonar más adelante la mayoría de los tabúes impuestos por la religión no son caprichosos y tienen sólidas bases materiales para explicarlos.



También se ha apuntado por algunos antropólogos que la razón del tabú de la carne de cerdo entre los judíos es muy antigua, anterior a la aparición de Abraham - padre y profeta del monoteismo judío - y data de la época en que el pueblo judío practicaba la idolatría. Según estos antropólogos el cerdo tendría un origen totémico. Pero la teoría del tótem tampoco es muy satistactoria para explicar este tabú. El tótem es todo objeto animal o planta de la que los clanes dicen ser sus descendientes y por tanto sangre de su propia sangre. ¿Cómo pasó el pueblo judío de tener este tótem a odiar al cerdo?. Puestos a elegir tótem tendría más sentido elegir el becerro.
Hay que recordar que en la época de idolatría, los judíos adoraban al becerro de oro, sin embargo el becerro o carnero era una animal común que se consumía y sacrificaba corrientemente. No tiene mucho sentido pues que el becerro o carnero fuese un animal totémico o sagrado cuando era habitual su consumo. Además si nos fijamos en las mayoría de los clanes que tienen tótems vemos que estos son animales poco importantes en la base material o sustento de estos pueblos. La mayoría de los tótem son animales extraños que infunden algún tipo de temor como la serpiente, el cuervo etc..

El tabú del cerdo tiene que tener una explicación más racional. Si nos fijamos el cerdo es una animal extraño en el hábitat donde se desarrolló la cultura judía y árabe. Se trata de unas tierras semi-desérticas con pocas lluvias y carencia de agua. El cerdo es un animal que es más propio de las zonas húmedas, ya que su organismo termoregulador requiere de condiciones de humedad que no son las propias de Oriente medio. Por otro lado la base de subsistencia en esta zona es el pastoreo (cabras, borregos) que proporcionan lana, leche etc.. y que se alimentan de forraje. El cerdo además de no proporcionar leche y lana, es un animal omnívoro que al igual que el hombre se alimenta de manera oportunista. Es decir, el cerdo es un competidor del hombre a la hora de acceder a los alimentos que se producen en esta zona (tubérculos, y otro tipo de vegetales). La mejor manera de eliminar un competidor que es peligroso para tu hábitat es eliminarlo: declararlo inmundo, o diciendo que es peligroso para la salud. Esto es , declarándolo tabú. En definitiva creo al igual que muchos antropólogos que al pueblo judío le encantaba la carne de cerdo, pero intuyendo muy sabiamente que la cría masiva de este animal para su consumo suponía un peligro para todo su sistema productivo de subsistencia, decidieron prohibirlo y la única forma de prohibirlo o imponer un tabú de obligado cumplimiento es a través de la religión.





jueves, 11 de octubre de 2007

lunes, 8 de octubre de 2007

DESAPARICIÓN DEL CROMOSOMA Y: HACIA UN ÚNICO SEXO

(cromosoma "x" e "y". foto tomada de la revista Nature)






No somos capaces de desencializar y de dar tanta trascendencia al sexo y a la sexualidad. Si contemplamos estas desde el punto de vista evolutivo, vemos que quizá nos dirigimos hacia una nueva especie de homo sapiens. Un nuevo homo dotado sólo de un par de cromosomas XX (esto es el cromosoma femenino) con la desaparición total del cromosoma "y" que es el que distingue el sexo masculino del femenino.



Desde un punto de vista filogenético, el cromosoma masculino (el cromosoma Y) es muy posterior a la aparición del cromosoma femenino, y está científicamente probado que es una mutación del cromosoma X. El cromosoma X apareció hace aproximadamente unos 300 millones de años. Posteriormente uno de sus segmentos se desgajó hace unos 100 millones de años, dando lugar al cromosoma "Y".Desde entonces el cromosoma"Y" es un cromosoma especializado en la producción de esperma y responsable de la distinción entre machos y hembras.


Desde hace más de 100 millones de años el cromosoma "Y" no ha hecho más que diverger, de los 1400 genes que tenía en su origen, ha pasado a tener no más de 45 genes. Así mientras el gen X es un gen plenamente funcional (ya que codifica las proteínas de las moléculas de ADN) el gen "Y" es una ruina hecha de escombros: el 95% de su longitud es incapaz de recombinarse con el cromosoma X. Esto ha llevado a algunos genetistas como Bryan Sykes a formular en su libro "la maldición de Adán) la idea de que los varones humanos que son los portadores del gen "y" (recordemos que las mujeres son XX) están condenados a la extinción. Según Sykes el problema está en que a diferencia del gen X que se empareja con otro idéntico gen X para producir mujeres (XX), el gen Y no tiene un homólogo con quien emparejarse, con lo que no puede reparar los daños infringidos durante las mutaciones, las cuales siguen acumulándose. El gen Y es un gen plagado de averías condenado a la desaparición dentro de 150 mil años y arrastrando consigo a la desaparición de los machos de la especie. La prueba de esta degeneración del cromosoma "Y" es el aumento alarmante de los casos de infertilidad masculina.

No toda la comunidad científica comparte las tesis de Sykes. Otros genetistas indican que el cromosoma "Y" ha desarrollado una muy eficiente estrategia para preservar sus valiosos genes. Esta estrategia consistiría en desarrollar "copias de seguridad" de sus genes dentro del propio cromosoma "Y" (lo que se denomina polímeros) y utilizarlas para reparar las posibles averías que pudiesen producirse. Para estos científicos la especie humana está muy lejos de convertirse en "unisexual".

viernes, 5 de octubre de 2007

CONTRACULTURA: EL RETORNO DE LAS BRUJAS



"Demando que la raza humana
cese de multiplicar la especie
saluden con una reverencia, se retiren.
Ese es mi consejo.
Y como castigo o recompensa
por realizar esta petición
renaceré el último de los humanos
oraré, lloraré, comeré, cocinaré...
Y una mañana ya no me levantaré de mi estera"

(Jack Keruac)



"Había llegado al término de la blanca ...Desde hacía más de un año no me había bañado ni me había cambiado de ropa. Ya ni siquiera me desvestía - salvo para plantar a cada hora, la aguja de una jeringa hipodérmica en la carne gris y fibrosa, carne de madera del estadio final de la droga."


(William.Burroughs - El Almuerzo desnudo)





La forma de vida y la filosofía New Age ha irrumpido con fuerza al comienzo del nuevo milenio. Hay un boom consumista de productos esotéricos como consultas a la carta astral, I-ching, horóscopos etc.. Esta nueva era de "espiritualidad" renacida tiene sus orígenes en los años 60 en el movimiento hippy de la contracultura. La contracultura nació como una reacción de oposición al establisement político norteamericano en los años 60. Pacifistas convencidos, los máximos exponentes de la contracultura denuncian que la excesiva tecnificación y "racionalismo" occidental ha degenerado las mentes de los individuos en occidente convirtiéndonos en seres totalmente alineados, que estamos a merced de un sistema corrupto.


Los partidarios de la contracultura huyen de cualquier "objetivación de la conciencia" como de la peste. Según ellos, los hombres somos lo que pensamos y nuestro pensamiento está alineado por siglos y siglos de "racionalidad". Hay pues soltar estas ataduras, ya que sólo la libertad de creencia y de pensamiento nos hará auténticamente seres libres. Por tanto propugnan el retorno de formas de vidas más primitivas, es decir, a una reconciliación con la naturaleza y a formas de producción menos destructivas con el entorno". Para ellos el prototipo de ser alineado es el técnico especializado en cualquier materia o ciencia, encerrado en un laboratorio o estudio, estudiando analíticamente los posibles resultados de sus proyectos pero sin tener en cuenta ni importarle lo que ocurre a su alrededor.


Sin embargo esta denuncia de amoralidad tan criticada por ellos es una contradicción en toda regla, pues está presente en su ideario aunque no quieran reconocerlo. ¿ cómo se explica que denuncien la amoralidad del tecnócrata cuando en sus experiencias y viajes alucinatorios están centrados en la búsqueda alocada de nuevas experiencias (conocimiento según ellos) sin importarles lo más mínimo la "realidad" que les circunda.
Como bien apunta el antropólogo Marvin Harris en su famoso libro "vacas, cerdos y brujas", el error de partida de los seguidores de la contracultura es considerar que la conciencia es anterior a la estructura y por tanto es posible y deseable abstraer la conciencia de la realidad. Sin embargo la conciencia está objetivada por la estructura social (forma parte indisoluble de esta). No fue la conciencia del cristianismo la que subvirtió el orden social, sino que el ideario cristiano se tuvo que readaptar al orden social imperante.
Nadie duda que se puede alterar el estado de conciencia mediante el uso de psicotrópicos como el peyote, el don pedro, la belladona y demás plantas de datura, y que en esos viajes alucinatorios se pueden alcanzar y experimentar nuevas realidades pero son realidades "soñadas". La vuelta a la realidad pura y dura se impone cuando el "viaje" termina.
Los partidarios de la contracultura se autodefinen como un movimiento con un impulso revolucionario capaz de transformar al hombre y a la sociedad. Yo discrepo profundamente de esta idea. ¿ Se pude cambiar el mundo mediante la contemplación ?. ¿vamos a parar la guerra y la miseria en el mundo simplemente a fuerza de besos y abrazos al prójimo ?. Sinceramente es un planteamiento muy naif . Bien sabemos que lo que caracteriza a cualquier movimiento revolucionario es la "acción y no la contemplación".
No nos engañemos, la culpa de la guerra, del hambre, de las injusticias etc, no la tiene la objetivación de la conciencia o la racionalidad producto de la ciencia moderna. Nadie puede negar el avance en la calidad de vida que ha supuesto el progreso científico en materias como la salud, el transporte, las comunicaciones etc.. Lo que hay que exigir es que estos avances se globalicen y no se monopolicen o exploten por los países más poderosos. Lo que se necesita es un cambio en los modos de nuestros estilos de vida que sea más sensible con los problemas de los demás y más respetuoso con el medio que nos rodea. Y este cambio hacia una nueva ética de lo público no se va a dar por medio de chamanes o brujos que nos proporcionen nuevas experiencias alucinatorias.
Los brujos y los chamanes han vuelto como en la edad media. Pero a diferencia de las brujas de la edad media que eran consideradas como un peligro destructor del hombre, los nuevos brujos de hoy tienen un "status" de consideración e incluso de admiración. Se le consideran capaces de alterar la realidad social mediante su poder chamánico.
Con todo, no hay que desdeñar el valor intelectual y artístico producto de los partidarios de la contracultura. En mi opinión muchas de las mejores páginas de la literatura del siglo XX se deben a escritores de la llamada generación beat como Burroughs, Paul Bowles o Jack Keruac.